Meditaciones gratuitas para descargar
Para manejar mejor el estrés, puedes descargar gratuitamente estas meditaciones.
Con estas grabaciones (MP3) puedes conocer y practicarlas y aprender cada uno de sus pasos.
Cuando te sientas más seguro, intenta también meditar por tu cuenta, en silencio. De esta manera podrás decidir tú mismo la duración de tu meditación. Además, dependerás menos de ayudas externas y quizá puedas experimentar más fácilmente el silencio interior que ya existe en ti.
Aviso
Estas meditaciones tienen como finalidad favorecer la relajación, la autorregulación y el desarrollo personal. No sustituyen un tratamiento médico, psicológico o psiquiátrico.
Si padeces ansiedad intensa, depresión, secuelas de trauma u otras dificultades emocionales importantes, es recomendable consultar adicionalmente a un profesional de la salud o de la psicoterapia.
Durante las prácticas, escucha tus propios límites y relaciónate contigo mismo de manera amable y responsable.
¿Con qué meditación comenzar?
En principio, puedes comenzar con la meditación que te resulte más sencilla o con la que más te atraiga. Tradicionalmente se suele comenzar con una meditación de la respiración. Esta ayuda a reunir y estabilizar la atención.
Cuando la atención se vuelva más clara y tranquila, puedes profundizar en la «meditación de la atención plena».
La meditación «Metta o de la compasión» es especialmente útil en situaciones tensas con otras personas. Te ayuda a permanecer interiormente tranquilo, abierto y en equilibrio.
La postura para meditar
Siéntate en una postura tranquila y estable.
Tu espalda está erguida, pero sin tensión: despierta y al mismo tiempo relajada.
Las manos pueden descansar relajadamente sobre los muslos o en el regazo.
Si estás sentado en una silla, coloca ambos pies conscientemente sobre el suelo.
Si estás sentado sobre un cojín, encuentra una postura en la que tu cuerpo pueda sostenerse con el menor esfuerzo posible.
Permite que los hombros, la mandíbula y el rostro se relajen suavemente.
Quizá quieras cerrar los ojos o dirigir la mirada suavemente hacia abajo.
La postura no debe ser rígida.
Puede expresar estabilidad y al mismo tiempo amabilidad,
como una silenciosa llegada a ti mismo.
Meditación básica de la respiración
Con esta meditación entrenas tu atención. Como ya lo hemos escrito, una atención estable es la base para otras meditaciones y una condición indispensable para una mente tranquila.
Meditación (aprox. 12 minutos)
Adopta una postura erguida y estable. Si te resulta agradable, también puedes cerrar los ojos.
Dirige tu atención al movimiento de la respiración, allí donde puedas percibirla con mayor claridad: en el abdomen, en el pecho o en las fosas nasales.
Quizá sientas cómo, al inhalar, el abdomen o el pecho se elevan suavemente, y cómo vuelven a descender al exhalar. O quizá percibas cómo el aire entra y sale por las fosas nasales.
Concéntrate en este movimiento, respiración tras respiración.
Si tus pensamientos se desvían, simplemente date cuenta y acompaña amablemente tu atención de regreso a la respiración.
Permanece durante los próximos seis o siete minutos con tu atención en la respiración.
(Gong)
Ahora profundiza lentamente tu respiración.
Siente tu cuerpo y el contacto con el suelo.
Y cuando estés listo, abre lentamente los ojos.
La meditación ha terminado.
Meditación de la atención plena (versión corta)
Meditación (aproximadamente 16 minutos)
Adopta una postura erguida y estable. Si lo deseas, también puedes cerrar los ojos.
Dirige tu atención al movimiento de la respiración allí donde puedas percibirla con mayor claridad: en el abdomen, en el pecho o en las fosas nasales. Quizá sientas cómo, al inhalar, el abdomen o el pecho se elevan suavemente, y cómo vuelven a descender al exhalar. O quizá percibas cómo el aire entra y sale por las fosas nasales. Concéntrate en este movimiento, respiración tras respiración.
Si tus pensamientos se desvían, simplemente date cuenta y acompaña amablemente tu atención de regreso a la respiración. Así, respiración tras respiración.
Percibe ahora todo tu cuerpo —desde la cabeza hasta los pies— y toma conciencia de tu postura. Permanece unos instantes sintiendo tu cuerpo.
Abre ahora tu atención a los sonidos que te rodean. Escucha con una actitud de aceptación. Todos los sonidos pueden estar ahí.
Quizá también percibas el silencio entre los sonidos.
Dirige ahora la atención hacia tu interior. ¿Cómo se siente tu experiencia interior en este instante: agradable, neutral o desagradable? Percibe sin comentar ni perderte en los pensamientos. Siente solamente.
Si aparece una emoción, sólo nómbrala (p.e. ira o tranquilidad) y permítele estar ahí, sin rechazarla ni aferrarte a ella. Obsérvala con una actitud interior abierta y amable y luego vuelve a la respiración.
Dirige ahora la atención a tu actividad mental. Observa tus pensamientos. Obsérvalos como si fueran nubes en el cielo: aparecen, permanecen un momento en tu conciencia y luego se alejan. Si te pierdes en los pensamientos, vuelve amablemente a la respiración.
Para finalizar, observa todo lo que surge en cada instante sin comentarlo o evaluarlo, mientras permaneces suavemente conectada o conectado con tu respiración.
Permite que todo aparezca y desaparezca durante los minutos restantes de la meditación.
Gong
Bien. Ahora profundiza lentamente tu respiración y comienza a mover suavemente tu cuerpo.
La meditación ha terminado.
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Meditación de la respiración consciente (anapansati)
Según Thich Nhat Hanh
Audio mp3:
Esta meditación es un ejercicio efectivo para calmarse, sentir la paz interior, entrenar tu atención y generar un estado emocional más positivo.
Asegúrate de que tu postura al sentarte sea erguida y estable. Tus ojos pueden estar cerrados o tu mirada fija en un punto a 2-3 metros de distancia, sin enfocar nada en particular.
El ejercicio consiste en enfocar la concentración en la respiración mientras inhalas y exhalas, repitiendo mentalmente dos palabras (como mantras).
Texto:
Primero dirige tu atención al movimiento del abdomen. Respira naturalmente, sin forzar la respiración. Al inhalar, el abdomen se eleva y al exhalar, desciende. Concéntrate en este movimiento… respiración tras respiración.
Bien, ahora:
- Con cada inhalación repite mentalmente: inhalo /
- Con cada exhalación: exhalo
- Luego, con la inhalación: profundo
- Y con la exhalación: lento
- Ahora con cada inhalación: tranquil0
- Y con cada exhalación: ligero
- Luego con cada inhalación: sonrío
- Y con cada exhalación: libremente
- Ahora con cada inhalación: este momento
- Y con cada exhalación: es maravilloso
Finalmente, con la inhalación: he llegado ya
con la exhalación: estoy en casa
Gong
Profundiza tu respiración, abre los ojos y comienza a moverte.
